Ser o no ser... amable

Has oído hablar de la serie “Mean Girls”? Esta serie se volvió popular más que nada por ser muy ´honesta´ al mostrar el “verdadero” comportamiento de la gente y es tan solo uno de otros ejemplos que han mostrado que en algún momento se volvió hasta “cool” ser cruel o egoísta en vez de amable.

Notarás que poco a poco va tomando más fuerza la conciencia sobre ser “amables” con las demás personas, con los animales, con el medio ambiente y con nosotros mismos. Pero ¿por qué es bueno ser amable? Y qué es ser amable?

Una definición de amabilidad dice que es “un comportamiento que resulta caritativo, solidario o afectuoso con otras personas; engloba diversas actitudes, como la simpatía, la generosidad, la compasión y el altruismo.” Y la realidad es que cuando alguien es amable por convicción todos lo notamos, o no?

Una persona amable normalmente se asocia además con actitudes como la empatía, el respeto y la generosidad…. lo cual crea una cadena positiva de acciones y/o reacciones en ella y en otras personas.

Por ejemplo, está demostrado que ser amable tiene efectos positivos en la salud física y mental, en la autoestima y en la vida social. Ser generoso tiene los mismos efectos y la verdad no necesitas ser millonario para ser generoso; millones de personas en todo el mundo apoyan a causas y organizaciones de manera discreta pero consistente con tiempo o con dinero y es así como se logra un verdadero cambio.

La amabilidad tiene efectos hasta en los negocios. La revista Forbes publicó un artículo que habla sobre cómo la generosidad trae efectos positivos en empresas chicas y grandes en términos organizacionales y de rentabilidad (si has tenido un jefe no-amable entiendes perfecto el efecto inverso).

Todos sin excepción “tomamos” algo de la sociedad y por ello todos deberíamos “regresarle” algo positivo con actitudes y acciones que no permitan que nuestra humanidad se pierda en la medida en que avanzamos en tecnología, conocimiento y otras cosas. La amabilidad, la compasión, la empatía y demás actitudes similares nos distinguen de los bárbaros y nos dan una perspectiva de la vida que muchas veces se nos olvida.

Empieza hoy de forma consciente. Contagia a tu familia, vecinos, amigos, compañeros de trabajo y extraños.

Como diría la activista y autora Hellen Keller “Juntos podemos hacer tanto, solos podemos hacer tan poco.”

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